Plagio y honestidad académica


Según la Real Academia Española, plagio es “copiar en lo sustancial obras ajenas, dándolas como propias”.

El plagio o deshonestidad, aplicado al entorno académico, es usar el trabajo, las ideas, o las palabras de otra persona como si fueran propias. Es aplicable a cualquier trabajo de clase, gráfico, esquema, examen, software, fotografía, etc.

El Acceso Abierto deja en evidencia el plagio, ya que en Internet es mucho más sencillo detectarlo, sobre todo en la comunicación científica, gracias al carácter abierto de la difusión: cuantas más personas especializadas en un tema lean artículos sobre esa temática, más fácil será detectar el mal uso. En este aspecto se podría decir que a mayor difusión mayor protección.

Se pueden dar dos situaciones de plagio, el consciente y el inconsciente.

El plagio consciente es copiar la totalidad de una fuente ya publicada, comprar un trabajo ya hecho o encargar nuestro trabajo a otra persona. La persona que realiza cualquiera de estas acciones es plenamente consciente de lo que hace. Es un robo deliberado.

El plagio inconsciente generalmente es el resultado del desconocimiento. La persona no sabe que está incurriendo en un acto deshonesto. No ha sabido digerir, asimilar o resumir las ideas de otra persona, ni tiene formación en el uso de las citas y referencias.

Conocimiento público

Son hechos o ideas que pueden encontrarse en muchos sitios y que son conocidos por mucha gente. En este caso no es necesario citar la fuente utilizada. Por ejemplo, no es necesario citar cuando escribimos:

    • La Universidad de Valencia fue fundada en 1499 a instancias de los Jurados de la Ciudad.

    • Severo Ochoa, Premio Nobel de Medicina, nació en Luarca (Asturias) en 1905.

    • El átomo es la mínima cantidad de materia de un elemento químico.


Evidentemente la frontera entre lo que se puede considerar o no como “conocimiento público” es difícil de dibujar. Se habla de dos criterios para decidir en caso de duda:

1. La información es un hecho que puede ser encontrada muchas veces y en sitios distintos. No es una interpretación.

2. La información se puede encontrar fácilmente en fuentes generales de referencia como enciclopedias, diccionarios, etc.

… y si aún tenemos dudas ¿Qué hacemos?

Incluir la cita o referencia bibliográfica: es más fácil suprimir una referencia bibliográfica que añadirla más tarde.
Preguntar a nuestro tutor o profesor.

Evitar el plagio.

No confíe en la memoria: Tome notas.

El plagio inconsciente se debe muchas veces a una mala organización de la bibliografía que se ha recogido para un trabajo:

Cuando vamos a utilizar una cita nos damos cuenta que en su momento no tomamos los datos de la fuente y el resultado es que, con las prisas, no mencionamos la fuente. Siempre debemos tomar estos datos siguiendo el mismo protocolo para dificultar los olvidos, ya sea escribiendo sobre las fotocopias del original como sobre fichas o un cuaderno.

En otras ocasiones puede darse el caso de que al volver sobre las notas tomadas, al leer los artículos no las entendamos. Si no hemos anotado las fuentes que originaron las anotaciones difícilmente se podrá volver sobre los artículos para recordar. Siempre se debe anotar los datos fuente del original que se está comentando o anotando.

Finalmente hay que ser cuidadosos con la transcripción de los datos, pues un error en un número puede dificultar mucho la tarea de localización de las palabras originales de un autor.

Cite la frase o párrafo directamente del original y acredite la autoridad y fuente mediante una cita o referencia bibliográfica.

En este caso se trata de incluir en nuestro trabajo la frase o frases tomadas directamente del original. Es decir, utilizar las palabras del autor, pero:

tienen que estar justificadas;
de una extensión razonable, más bien cortas;
siempre entre comillas;
deben distinguirse perfectamente del resto del texto (cursiva, párrafos independientes, tabulación…);
deben ir acompañadas por una explicación o interpretación propia de dicha cita
hay que acreditar al autor mediante una referencia bibliográfica.

La utilización de las citas no atenta contra los derechos de autor.

Parafrasee (resumiendo o no) las palabras originales del autor y acredite la autoridad y fuente mediante una cita o referencia bibliográfica.

Parafrasear es utilizar las ideas de otra persona, pero usándolas como si fueran propias. No es simplemente cambiar superficialmente el texto (algunas palabras por otras sinónimas o alterar su orden). Es leer el original, comprender lo que el autor dice, sintetizar la información y entonces escribirla con muestras propias palabras. El texto resultante tiene intrínseca la participación activa del estudiante, evidenciando que tiene conocimiento del tema, con un sentido y sello auténtico y propio. Parafrasear incorrectamente es uno de los errores inconscientes más frecuentes, junto a la ausencia de citas o referencias bibliográficas a la autoridad original: aunque usemos nuestras propias palabras, la idea no es nuestra y debemos, por tanto, citar al autor de la misma.

Algunas ideas para parafrasear:

use sinónimos para todas las palabras que no sean genéricas;
cambie la voz pasiva por activa o viceversa;
cambie la estructura de las palabras, oraciones u párrafos;
resuma frases y párrafos.

Evitar ser plagiados.

Para evitar ser plagiados podemos incluir metadatos en textos e imágenes o marcas de agua en los documentos. También es conveniente incluir la cita del documento en el mismo, lo que nos garantizará una citación correcta, al tiempo que impedirá que el texto quede “huérfano”, es decir, que le llegue al lector descontextualizado, a través de un buscador, por ejemplo, haciendo muy complicada una cita correcta.
Si somos nosotros los que recibimos un texto para su evaluación en Internet hay diferentes herramientas que permiten detectar el plagio.
A continuación nombramos las herramientas gratuitas más populares.

Copionic.

Es un software desarrollado en Citilab, el centro para la innovación social y digital de Barcelona. Se trata de una herramienta que busca en la red las coincidencias entre dos archivos, con múltiples compatibilidades de formato.
Se puede utilizar directamente en el navegador (recomiendan el uso de Google Chrome , Mozilla Firefox o Apple Safari para un mejor funcionamiento) y soporta archivos en .pdf, .html, .htm, .doc, .ppt, .pps, .xls, .docx, .xlsx, .pptx, .odt, .ods, .odp, .txt y .rtf.

Copyscape.

Es una herramienta on line que ayuda a descubrir de una forma rápida y fiable si alguien a plagiado tu obra.
La versión gratuita permite buscar una a una las páginas que quieras comprobar si han sido plagiadas.

Viper.

Este software analiza el documento contra más de 10.000 millones de fuentes almacenadas en una base de datos interna, además de otros documentos locales que pueda tener el usuario y, finalmente contra documentos en Internet. El trabajo analizado no tiene límite de longitud, por lo que se pueden evaluar grandes documentos, como tesis o libros.

Una vez finalizado el escaneado del documento, se puede obtener un informe en formato .html, que muestra un resumen del documento analizado, con las fuentes de donde proviene el plagio y resaltando en color el texto plagiado . El archivo analizado lo guardan en una base de datos para posteriores análisis del mismo documento.

Esta herramienta es capaz de analizar los siguientes formatos: .doc, .docx, .pttx, .pdf, .html, .odt, .rtf, .txt, App, Java, PPH.

El software esta únicamente disponible en inglés.

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